sábado, 18 de julio de 2009

¿QUE ME PUEDE HACER EL HOMBRE?

En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿qué puede hacerme el hombre? Sal. 56:4. El versículo de hoy presenta una lucha extraña en el corazón del salmista. “No temeré”, dice osadamente. Pero en el versículo anterior, dice: “En el día que temo”. Al final de cuentas, ¿David tiene o no tiene miedo? La respuesta es: Tiene y no tiene. Era un ser humano. Su mente veía la inminencia del peligro y temía. No era tonto para hacer de cuenta que todo estaba bien, cuando no lo estaba. La auténtica fe, no lleva a nadie a desafiar el peligro. Si lo hiciera, la persona caería en la presunción. En la mente del salmista sucedía algo dramático. El miedo instintivo lo asaltaba, pero no lo dominaba. "En Dios he confiado", declara él. En un determinado momento, el miedo y la confianza se peleaban en una lucha corporal por el control de la mente. Todos los días sucede lo mismo con nosotros. Sabemos que podemos confiar. El Señor nos ha dado abundantes pruebas de su amor protector. Queremos confiar, pero el temor parece más fuerte que las propias fuerzas. Hay un momento en que nos sentimos confusos. Respondemos del modo más extraño a los desafíos que la vida nos presenta. ¿Por qué nos sucede eso? Tal vez porque todavía no descubrimos el secreto que David descubrió. "En Dios alabaré su palabra", afirma él. Lo destacado en esta frase es la Palabra de Dios. Esa Palabra es eterna. No falla. Es confiable. "Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre".* Todo aquel que conoce la Palabra de Dios, confía en él. La fe no crece de manera mística, romántica o filosófica. Es un crecimiento concreto y práctico. "Viene de la Palabra de Dios". ** El resultado final de confiar en Dios y en su Palabra es decir como David: "¿Qué puede hacerme el hombre?" Por tanto, hoy, sal a la lucha de la vida confiando en las promesas divinas. Habrá piedras en el camino, con seguridad, pero tú tendrás la orientación oportuna de Dios para pasar por encima de las dificultades. Di: "En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿qué puede hacerme el hombre?" * Isa. 40: 8 **Cf. Rom. 10:17..

0 comentarios: