Había una guerra fría entre judíos y samaritanos en cuanto a la adoración. La mujer junto al pozo señaló la línea divisoria en esa guerra de cultos: “Nuestros padres adoraron en este monte (Gerizim), y ustedes dicen que el lugar donde se debe adorar es Jerusalén” (Juan 4:20, RVC). Jesús no negó la tensión pero la redujo al decir que viene el tiempo “cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorarán ustedes al Padre . . . [porque] los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.” (4:21, 23). Jesús hizo una distinción entre un lugar y una Persona. Pero, ¿qué quiso decir con la frase “en espíritu y en verdad”? Debido a que Dios es espíritu (4:24), es decir que su esencia es espiritual y no física, nuestra adoración debe ser espiritual. La verdadera adoración tiene lugar dentro del espíritu humano, cuando nuestras actitudes, atenciones y afectos se concentran sólo en Dios. Este es el significado de adorar en espíritu. La segunda mitad de esta frase, “verdad” quier...
Deut. 32:4 Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto.