. Una de las cosas que tenemos seguras en la vida es el cumplimiento de las promesas y palabras que Dios nos da, y es que cuando Él ha tenido a bien hablarnos o darnos alguna promesa, es imposible que algo o alguien lo cambie, nada puede interponerse ante una palabra suya, nada influye, nada estorba, si Él lo dice es un hecho. A veces al pasar por momentos de confusión comenzamos a dudar sobre lo que Dios ha prometido, al ver lo complicado que es lo que estamos viviendo comenzamos a desesperarnos y angustiarnos como si por momentos pareciera que olvidamos las grandes cosas que Dios puede hacer, nos sucede como a Pedro, cuando a pesar de saber y haber visto los milagros de Jesús, tuvo miedo y comenzó a hundirse en las aguas…” Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” Mateo 14:30,31, Pedro sabía y ...
Deut. 32:4 Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto.